Embarazo de alto riesgo and how I deal with it.

Hola!!

Estoy de vuelta otra vez. Roman está en una etapa “no tan fácil” , le están creciendo sus dientes y está suuuper inquieto últimamente. Lo bueno! Hemos encontrado un trabajo para Dimitri justo la semana que íbamos a comprar el tiquete de regreso a Rusia (nos perdimos el mundial) ((( Peero, estoy demasiado feliz porque extrañaba Ecuador y la verdad es que aquí tengo más posibilidades de continuar con mis proyectos. Bueno, hoy quiero contarles cómo fue mi embarazo de alto riesgo, las cosas que escribo generalmente las hago cuando estoy 100% segura de que va a fluir. No me gusta forzar las cosas, me gusta que se den con naturalidad.

Y aquí va.

Cuando mi hijo tenía dos meses dentro de mi barriga empecé a enfrentar cambios hormonales muy fuertes. Tuve estragos hasta el tercer mes, me sentía enferma, sentí que de alguna u otra forma mi vida había cambiado por completo. Sentí que ya no era la misma de antes y apenas tenía dos meses de embarazo. Pasar en casa durante un mes y medio, sin salir ni a la esquina me llenó de mucho aprendizaje. Leí algunos libros sobre métodos de crianza, lactancia, BLW (Baby Lead Weaning). Y la verdad es que ahora agradezco que se hayan dado esos cambios porque me ayudaron a crecer.

A los 3 meses y medio logré sentir que era YO nuevamente, recuerdo que justo empezaba el verano y mis energías venían poco a poco. Disfruté del verano, salimos de viaje, fue nuestro cumpleaños, lo celebramos, felices porque pronto llegaría Roman y aprovechamos comprando algunas cosas que necesitábamos.

A los 6 meses fue cuando empezó lo más difícil de mi embarazo. Una madrugada me desperté con sangre y mucho dolor. Fuimos al hospital y me descubrieron un hematoma alrededor del vientre y me dijeron que cualquier rato Roman podía nacer, así que ingresé al hospital en Rusia (las instalaciones de los hospitales es lo peor que tiene Rusia, ya les contaré en otro post), tuve varias inyecciones para lograr desarrollar rápidamente los pulmones de Roman. Y claro, yo súper preocupada, lloraba, lo único que quería era que todo este bien con mi bebé.

Tuve una semana en el hospital, no podía hacer nada mas que pedirle a Dios que me ayude para que todo salga bien. Aún lo escribo con lágrimas porque fue algo que no le deseo a nadie, sentir que a tu bebé le puede pasar algo es la peor sensación que vas a tener en tu vida. –Por eso, admiro mucho a las madres que han sufrido alguna pérdida, estoy totalmente con ustedes–

Pasaron los días y me hicieron exámenes, el hematoma había desaparecido, me dieron de alta y pude regresar a casa. A los 15 días mi barriga había crecido muchísimo y sentía dolores como contracciones, algunas contracciones son normales porque el cuerpo se va preparando, pero yo sentía algo muy fuerte, nuevamente fui al hospital y me detectaron un embarazo de alto riesgo, me enviaron a casa con reposo absoluto hasta que cumpliera 9 meses de embarazo, y fue así, reposé por mucho tiempo hasta que me iba sintiendo mejor (tu sabes cuando estas mejor porque tu estado de ánimo cambia por completo).

A los 9 meses de embarazo exactos fuimos a una consulta médica y la doctora nos dijo que Roman tenía el cordón umbilical 2 o 3 vueltas alrededor de su cuello, ya había leído sobre esto y sabía que era muy normal, que casi un 40% de las embarazadas tiene este caso y no es tan riesgoso dar parto natural, claro, si tu doctor tiene una buena práctica. –Entonces decidimos parto normal.

A los 3 días estábamos en casa viendo pelis y siento algo raro, me levanto de la cama y si, la fuente se rompió. Debes estar  tranquila, porque aún tienes mucho tiempo, Dimitri era más nervioso que yo haha. Llamamos a la doctora, la doctora se había ido de viaje, llegaba a las 6am. Nos dijo que vayamos al hospital. Como teníamos previsto un parto natural debía esperar que se dilate el cuello del útero y eso dura un buen tiempo.

Ingresé al hospital a las 11pm y ya me esperaban, me prepararon para el parto y yo sabía que lo único que tenía que hacer era caminar y tomar mucha agua y fue así como pasé las 10 horas con contracciones muy dolorosas, hay un equipo que mide la intensidad de contracciones y las mías no bajaban de 90 (es sobre 100).

Fue ahí, en ese instante ser mamá me cambio la vida. Estaba soportando el dolor más grande del mundo que son las contracciones.

A las 6 am llega la doctora, me revisa y en la fuente no quedaba agua, Roman iba presionando con su cabecita mas de 10 horas y tenía el cordón umbilical muy apretado, así que tuve una cesárea de urgencia. En el quirófano me pusieron epidural, soy sincera y el parto como cesárea en ese momento no duele nada. Pero a medida que la anestesia va pasando en la sala de recuperación el dolor de la cesárea post parto es considerado uno de los dolores más fuertes que una mujer puede experimentar.

Que hice: Salí de la cesárea, solo pude tomar paracetamol para el dolor por la lactancia. Había leído que lo mejor para una cesárea es caminar, para agilitar el proceso de recuperación. Dolió? Si, el peor dolor, las mujeres en el hospital gritaban del dolor. Yo tuve en mente dormir, tomar agua, recuperarme para pronto ver a Roman.

Continuará…

Con mucho amor,

The Vie Enchantée.

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